10.6.11

El tlacuache de los cerillos


Este es el primer producto que hemos desarrollado en el taller de Tule, se trata de una caja para cerillos; esta fabricada en madera de oyamel y banak entintada y pintada a mano.

La raíz del concepto surge de la basta mitología mesoamericana; uno de los mitos de origen es el que hemos explorado. Se trata del mito sobre la creación del fuego; cuentan las fuentes de tradición oral y documentales que el tlacuache,  un animal que conjunta particularidades y características muy especiales, poseedor de una rareza biológica, -es un mamífero marsupial, por cierto, el único en el continente americano de esta familia- y no es extraño que haya generado interés y respeto a los antiguos pueblos al grado de ser uno de los primeros tótem que se formaron en la conciencia colectiva que al paso del tiempo se deifico bajo advocaciones ligadas a Huehueteotl, Quetzalcóatl, Mayahuel y Tlahuizcalpantecuhtli.

Este animal forma parte de un complejo lunar/nocturno/terrestre que además es transgresor del orden cósmico. El tlacuache vive en los límites, en las fronteras del universo entre los dioses y el hombre, es algo así como el diseñador del cosmos, el amo y señor de la repartición quíntuple, el místico quincunce.

El tlacuache robó el valioso y preciado elemento mágico, el fuego (lo masculino) se lo otorgo a los hombres para su beneficio, con este elemento queda aparejada el agua (lo femenino), es su antagónico y a la vez forma junto con la tierra, el viento y el agua los cuatro complementos cósmicos con los cuales el hombre creara sus ciudades, su alimento, su morada, su mundo material, su cultura.

Estos productos forman parte del proyecto de apoyo y financiamiento a proyectos de difusión cultural y artesanal en Xochimilco.

Publicado e ilustrado por Roco Ocaña.